Sientes demasiado estrés en el trabajo y en tu vida personal, no sabes como gestionar los problemas, que te sobrepasan, empiezas a sentirte desanimado/a, e incluso notas los primeros síntomas de una depresión (aunque no te des cuenta), te lamentas por no mantener el contacto con amigos o familiares, crees que te mereces una vida…